CAPÍTULO 57 — Amelia en la Clínica.
Erick prácticamente irrumpió en la clínica.
Las puertas automáticas apenas alcanzaron a abrirse cuando él ya estaba dentro, con Amelia en brazos, pálida, fría, demasiado quieta.
—¡Ayuda! —su voz retumbó en el vestíbulo—. ¡Necesito ayuda!
Dos paramédicos reaccionaron de inmediato. Una camilla apareció frente a él y, aunque le costó soltarla, tuvo que hacerlo para que la acomodaran.
—¿Qué le pasó? —preguntó uno mientras corrían hacia urgencias.
Erick caminaba al lado, sin separarse.
—Estábamos di