Poco a poco se ha ido metiendo el sol; cada uno de los empleados se ha ido. Dejando la oficina en un completo silencio y oscuridad. Hugo, por su parte, sigue en su oficina muy impaciente de saber qué es lo que esa rubia trama. Escucha cómo unos pasos se aproximan.
Levanta la vista viendo por las paredes de cristal cómo se acerca esa mujer. Meneándose como si estuviera en una pasarela. Su cabello ondea como si intentara no pasar desapercibida. Y cómo el taconear de sus zapatos retumba haciend