—Ahora estoy más que seguro de que eres un total idiota —refunfuñó Fausto mirando a su nieto con disgusto.
—Sabía que todo ese trato era para quedar bien —murmuró Hades bajando la cabeza.
—¿Qué dijiste? —preguntó el abuelo. Pero Hades no le responde, lo que lo impacienta aún más. —¡Respóndeme! ¿Qué dijiste?
—Nada —contestó Hades mirando a su abuelo con atención. Lo que deja al anciano sorprendido. Pero no dice nada respecto a eso.
—Ahora dime, porque carajos dejaste que una situación