Después de lograr controlar cada una de sus emociones, Kayla regresa al casino, donde a lo lejos ve a Hugo sentado en la misma mesa con los mismos hombres jugando a las cartas.
Se alegra de saber que él ha permanecido aquí y no la ha seguido.
Ella se acerca colocando su mano en el hombro de su novio. Hugo siente ese tacto y sabe exactamente quién es. Ademas de que su fragancia la delata.
—Hola, my love —le habla con cariño.
Él se gira un poco para verla. Rápidamente nota que su ros