—Pero, yo los voy a tener a ustedes a mi lado siempre. —Dice con ojos tristes, llenos de temor de pasar por aquello que ya vivió con sus padres —. No necesito a nadie más.
Gio lo abraza a su pecho, conociendo el dolor que está pasando su joven amo con la idea, pero sabe que no puede esconderle la verdad.
—No siempre estaremos aquí, pero espero que sea muy lejos en el futuro, cuando te toque a ti cuidarnos a Mena y a mí.
—Para eso les pagaré a expertos. —Se aferra a la franela de Gio —. Yo me