Entre los dos el silencio se asienta, como un cruel enemigo que te puede destruir si lo interrumpes. Ya sabía que ellos tendrían algo que ver, bueno lo intuía, sobre todo cuando llegaron como una mano amiga a ayudarme con las cosas de la empresa. Obviamente los rechace, porque ya tenía las personas de confianza que necesitaba para ayudarme. Pero ahora que estamos a punto de descubrir algo importante, me aseguraré de que entiendan que no deben meterse conmigo ni con la familia que me dejó mi pa