34 - Debió sacarte de aquí.
Brianna llegó a la empresa con el ceño fruncido, caminando con pasos rápidos y decididos. No había dormido bien, y la angustia de la mañana aún la atormentaba. Las miradas curiosas de los empleados se deslizaban hacia ella, pero ella no les prestó atención. No tenía ganas de saludar a nadie ni de fingir que todo estaba bien. Lo único que quería era encerrarse en su oficina, bloquear el mundo y enterrar sus pensamientos.
Al llegar al ascensor, escuchó la voz de Cristhian, su asistente, llamándo