35 - Soy su hermano.
Brianna lo observó fijamente desde su escritorio, su mirada clavada en Maximilian, analizando cada detalle de su expresión, su postura, incluso la forma en que apretaba la mandíbula. Había algo en él que siempre la había fascinado: su control, su dominio sobre cada situación y persona que lo rodeaba. Sin embargo, en ese momento, lo único que sentía era el impulso creciente de levantarse y golpearlo.
Se contuvo, por supuesto. Siempre se contenía. Sabía en lo que se había metido cuando decidió i