33 - Tu conocías las consecuencias.
El sol apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas cuando Brianna abrió los ojos. El calor de la noche aún permanecía en su cuerpo, pero algo estaba mal. Extendió la mano hacia el otro lado de la cama, esperando sentir el calor de Maximilian, su presencia reconfortante… pero lo único que encontró fue el frío vacío de las sábanas arrugadas.
Su corazón se aceleró, y una sensación de desasosiego la invadió por completo. La realidad se cernía sobre ella como una sombra. Maximilian se había ido.