Tuvieron tiempo de saltar, se colocaron sus protectores visuales y no había nada que pensar, los cuatro iban en el aire, abajo no se veía espacio para aterrizar, a esa altura parecía que los iba a recibir una tupida masa verde, se escuchó la explosión del helicóptero….
Mauricio y Reishel se veían, al principio Mauricio la llevaba debajo de él, pero la tenía que soltar…
—¿Estás listaaa?
—¡SI…!
Entonces el haló su cordón y la dejó explayarse, Reishel rebotó hacía un lado.
Por fin realiza su su