CATALINA
Abro los ojos de a poco y levanto mis pestañas con una pesadez que me abruma. Lo primero que noto a mí alrededor es el caos apocalíptico que dejamos en la habitación. Me sofoco al recordar las veces y las posiciones en que lo hicimos, en cada rincón sin omitir espacios. Me levanto con dificultad de la cama totalmente desnuda y me duele cada parte de mis músculos. Cuando estoy caminando hacia el baño, paso por delante del espejo que está rajado al medio a causa de la brutalidad que eje