Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiguel no le dirige la mirada, continúa enrollando su dedo en un mechón de mi cabello. En cambio, yo lo observo a él y luego a ella.
—Isadora lo que tengas que decirme dilo enfrente de mi novia, igual tendré que contárselo después —ella luce muy molesta, pero intenta calmarse.
—¡Es algo personal! Tu novia podría tener la sutileza de darme unos







