~Ava
Él no se movió, solo se quedó ahí goteando en la alfombra del pasillo, toalla bajada lo suficiente para mostrar la V que desaparecía bajo la tela. Una ceja arqueada, como si estuviera esperando a que yo parpadeara primero.
No lo hice.
“Adrian nunca mencionó que te quedabas aquí,” dije, dando un paso más cerca. Las tablas del suelo crujieron bajo mis pies descalzos, fuerte en el silencio.
“Cosa de último minuto. El vuelo llegó hace una hora. Dijo que podía usar la habitación de invitados, d