BIENVENIDO AL CLUB, PROFESOR.
~Ava
En el segundo en que la cerradura hizo clic, el aire del pasillo se volvió tan espeso que podía saborearse.
Estaba a dos metros de distancia, manos apretadas a los costados, respirando como si hubiera corrido hasta aquí.
No me moví para tocarlo. Todavía no.
Solo lo miré, lenta y deliberada, dejando que el silencio se estirara hasta que se rompiera.
—Dilo —murmuré, voz apenas por encima de un susurro—. Di por qué estás realmente aquí.
Su garganta se movió. Sus ojos bajaron a mi boca, al alg