Esa noche casi no dormí por la ansiedad. Sabía que pronto Cadu recibiría la carta. Y había tantos riesgos: que se lo mostrara a todos sus amigos, que no se lo mostrara a nadie, que incluso lo abriera, que lo leyera y no le diera importancia... Mientras no hablara con Nicolás yo estaría nervioso.
Esa noche comencé a instar a mi madre a que me diera un teléfono celular. Era caro, pero realmente lo quería. Entre nosotros solo Alissa lo tenía. Pero por lo general era en su casa, porque su madre ten