- Oye Nicolás, ¿por qué decidiste que no puedes fumar en esta mierda? - gritó Lorraine mientras salía de la piscina con su hija en el regazo.
Me reí. Ella no pudo evitarlo. Lorraine siendo Lorraine: sincera y tácita.
- Yo no decidí... Es la ley.
- Cambiar la ley... Eres dueño de todo el puto asunto.
- Cariño... No grites así. preguntó Felipe. - Incluso más blasfemias. Todos están mirando hacia aquí.
- No hay problema, Felipe. - dijo Nicolás. - Gracias a ti entré por primera vez a la piscina del