Paramos en un hotel de lujo, muy lejos. Tan pronto como entramos en la recepción, todos los ojos estaban puestos en mí. Era tarde en la noche, pero había mucha gente en el vestíbulo de entrada.
Nicolás me siguió sin preocuparse, sosteniendo mi mano. Cuando subimos al ascensor, preguntó entre risas:
- ¿Ladrón de puntos?
- Pensé que me iban a pegar. Quedé con miedo.
"No quise arriesgarme por ti... Pero pensé que te gustaría que se sintiera real".
- Me encantó la sorpresa... De hecho, tú siempre m