Luego vino diciembre. Y con ella mi graduación de la escuela secundaria. Fueron los mejores cuatro años de mi vida hasta ahora. Y dudaba que el tiempo pudiera borrarlos o superarlos. Esos días vividos intensamente quedarían para siempre en mi memoria. Independientemente de lo que sucediera al final, cuando nuestra amistad pasó por un fuerte “revuelo”, los llevaría por siempre en mi corazón, porque estuvieron conmigo en los momentos más locos y perfectos que viví.
La ceremonia fue rápida y en po