El día transcurrió lentamente y me tomó un tiempo llegar a casa. Después de salir de la oficina, fui a una reunión de negocios que se suponía iba a ser breve y aguanté todo el tiempo que pude. Tenía miedo de volver a mi propia casa… Tenerla bajo un mismo techo y no tocarla me estaba matando. Al final, mi venganza me hizo sufrir tanto o más que ella.
Caminé a casa directamente desde la sala de convenciones del resort. Más de una hora a paso lento, contemplando la hermosa noche que enmarcaba el P