Lara
Además del leve olor, también percibo los movimientos de forma dolorosa, física. Y los sonidos son más fuertes a mi alrededor.
Una brisa, un silbido… suena muy familiar. También el frío en mi piel. Es como si ya hubiera estado aquí antes…
Creo que reconozco este lugar.
¿Podría ser el territorio de los guardianes del portal? Si es así, ¿cómo planean luchar contra ellos? Estos no les permitirán continuar. Eso me da satisfacción.
—Señor, hemos llegado —dice alguien.
—Perfecto —le responde él—