Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¡Déjame Rodrigo!...
— Espera hostia. Deja que te explique — le dí un codazo para que me bajara pero no conseguí casi nada. Se quejó y siguió conmigo pataleando hasta la cabaña.— No te he pedido explicaciones y no creo que tengas que darmelas, así que evítanos un momento incómodo a los dos — le espeté cuando me dejó en el suelo y me conseguí repon






