89. La grieta
A veces el amor no muere: solo se esconde detrás del dolor… esperando el momento exacto para destruirnos.
Las ruinas del amanecer
El amanecer llegó sin permiso.
Una línea tenue de luz se filtraba por las cortinas del cuarto de huéspedes, iluminando el desorden de la noche anterior: la ropa tirada, una copa vacía, una chaqueta de Luca olvidada sobre el suelo de mármol.
Valentina no había dormido. No podía.
El silencio de la casa era tan espeso que cada crujido del techo sonaba como una advertenc