En los meses siguientes, Burak y Sophia comenzaron a hacer los preparativos para su boda. Aunque ya estaban casados bajo las antiguas tradiciones de Diyat, deseaban sellar su unión de acuerdo con las leyes estadounidenses y la nueva vida que habían forjado juntos en Nueva York.
—Mi amor, sé que nuestro matrimonio en Diyat fue válido y sagrado para nosotros —dijo Burak una tarde mientras revisaban algunos detalles de la boda— pero quiero que el mundo entero sepa que eres mi esposa, mi compañera