Una fisura se había abierto entre Emilio y Rebecca. Ambos habían dejado que sus egos prevalecieran y la conexión especial entre ellos se fragmentara.
Rebecca llora desconsolada en medio del jardín. Ni siquiera podía desahogarse en su habitación, sin que ello perturbara a su hermana.
—¿Cómo pude ser tan cruel, cómo? —Se fustiga a sí misma una y otra vez.
Pronto comienza a caer la noche, por lo que debe regresar dentro de la mansión. Sube las escaleras con pesar, había sido cruel con Emilio c