EN FAMILIA...
Despierto al escuchar la risa de Sofía. Ella ya se había levantado y jugaba con su muñeca, Emma. Abro los ojos ligeramente. No sé que hora es, pero sí que será un día bastante ajetreado.
Justo en ese momento tocan a la puerta, apoyo mis codos sobre el colchón y elevo mi torso.
—Puede pasar. —contesto entre un bostezo y otro.
—Buenos días, Srta Cervantes —entra Sol sosteniendo en su mano un hermoso traje blanco.— traje el vestido que el patrón me indicó para Sofía.
—¡Oh por Dios! Es una