Después de un buen baño juntos, Emilio le recuerda a Rebecca que debe alimentarse bien:
—Traje el desayuno para que comas, mucho más cuando has hecho un gasto calórico extremo.
—Sí, está bien lo comeré todo.
—Bien, iré a mi dormitorio para cambiarme y descansar un poco. ¿Te parece si luego de comer damos un paseo por la playa?
—Claro, me encantaría y a Sofi también. ¿Podemos llevarla?
—Sí, por supuesto. —se inclina y besa sus labios.— Nos vemos al rato ¿Vale?
—¡Vale!
Emilio sale de