—Aún no he terminado, ahora es cuando esto comienza. —responde Emilio saliendo de su hendidura.
Separa sus piernas y contempla sus labios hinchados y húmedos que resplandecen con los fluidos que emanan de su hendidura y se deslizan por la parte interna de sus muslos.
Ella lo mira fijamente, su abdomen y pecho suben y bajan en un mismo compás. Emilio retira los mechones de cabello de su rostro, se inclina hacia adelante y comienza a descender con su lengua desde el centro de sus pechos, pasand