Emilio sube al coche, voltea a ver a Sofía:
—¿Listas para conocer las playas de Alicante?
—Sí, cuñado, sí. —contesta emocionada.
—¿Y usted, Yolanda? —pregunta de forma capciosa.
—Claro, Emilio. Ya hace tanto tiempo que no voy a una playa que ya he olvidado hasta como bañarme —bromea y todos ríen.
La respuesta de Yolanda le permite comprobar a Emilio que la tensión que existe entre ella y Enzo, no es sólo producto de su imaginación volátil.
Sin embargo, conociendo el estilo de vida de su