Emilio detiene su coche frente al lujoso hotel, baja y le entrega al valet parking las llaves para que lo estacione. Luego entra al hotel y de dirige al la recepción.
La recepcionista al verlo entrar, lo reconoce de inmediato, por lo que busca en la caja de pertenencias olvidadas, el credencial de identificación de éste.
—Buenas noches, Sr Ferrer. Aquí tiene su credencial.
—Gracias señorita, pero no estoy aquí por ello. Vengo a ver a la Dra Olivia Correia. ¿Puede avisarle que estoy acá, p