Apenas habían transcurrido algunas horas y Emilio ya empezaba a extrañar a Rebecca. Su presencia en aquella mansión era notoria. Ella era como un rayo de luz en medio de tanta oscuridad.
A pesar de que le inquietaba la idea de que ella estuviera cerca de su hermano, también le preocupaba saber que ella pudiera estar enferma. Estuvo tentado a llamarla. Pero entonces tendría que explicarle que tomó su número telefónico en el momento que estuvo revisando su móvil aquella tarde y eso, no lo dejarí