—¿Qué es esto, Olivia? Ve a vestirte —Emilio se da la vuelta evitando el contacto visual con ella.
Pero Olivia lo toma del brazo, obligándolo a entrar en la lujosa suite, luego cierra la puerta.
—Sabía que vendrías a verme —lo rodea del cuello dejando que su cuerpo desnudo se amolde al suyo.
—¡Te equivocas si piensas que vine a verte para estar contigo —espeta.
—No tienes que fingir delante de mí. Sé que me deseas, que no has podido olvidar todo lo que vivimos. —susurra a su oído mordien