El sol pronto comienza a ocultarse, ya han transcurrido un par de horas, desde que llegaron a ese hermoso lugar.
Mientras, Yolanda se ocupa de secar y cambiar a Sofía, Rebecca y Emilio aprovechan para disfrutar de un instante a solas.
—¿Estás seguro que nadie nos ve? —pregunta ella girando su rostro hacia él.
—¡Absolutamente! —susurra a su oído y luego besa su cuello.
Emilio coloca sus manos en el abdomen de Rebecca, desabrocha el pantalón de la chica y con la ayuda de ella, logran bajarl