—¿Tú? —pregunta aterrada.
—Veo que aún te emociona verme, Rebecca. —sonríe con sarcasmo.
—Vete ahora mismo de mi casa. —dice ella en voz baja.
—¿Ocurre algo mi amor? —pregunta Emilio acercándose a ella.
—N-no, no. —tartamudea.
—Buenas noches Sr Ferrer —saluda estrechando la mano de Emilio.
Al trío se suma la doctora, quien de forma muy espontánea bromea:
—¿Tienes que pagar entrada?
Las risas de Emilio y Ricardo resuenan, mientras Rebecca se aferra al brazo de Emilio.
La pelicasta