Gema volvió a Buenos Aires junto a Sam y su hijo Aidan, pero por el momento no quería que su padre se diera cuenta de su llegada así que después de hablar con Thelma y Rubén ambos intentaron mantener en secreto la llegada de Gema.
Sam se arriesgaba demasiado pero los deseos (o caprichos) de Gema eran órdenes para él. Viajaron en un avión privado y los hombres que trabajaban para Sam siempre estaban vigilando que su jefe esté al resguardo.
Ruben y Thelma no querían ser cómplices de semejante en