John Stevens
¡¿Cómo es que esa mujer era tan porfiada?! ¡Era tan testaruda! Mi abuela solía usar un dicho que muy poco llegué a implementar en mi vocabulario, y es: "Es más terca que una mula".
Así describiría a Keith Anderson.
No hubo manera de convencer a esa mujer, pero, probé que la podía amansar, cosa que me pareció fantástica, jugó a mi favor el hecho de que mi hermanita interviniera en ello.
***
2 horas atrás.
Tenerla frente a mí, verla de nuevo, y más hermosa que nunca me daban ganas de