Abril le enseña con mucha paciencia la manera correcta de dormir a Mía.
—Debes estar muy relajado —murmura con suavidad, mientras ella misma la mece con cariño—. Si no lo estás, ella lo sentirá y no solo no se dormirá, sino que llorará para derrumbar el edificio.
Liam asiente y prepara un espacio al lado del sofá para poner la silla de auto, en donde la dejarán dormir de momento. Sabe que debe salir a comprar una cuna y muchas cosas más.
Pero en su mente la lucha es bastante fuerte.
«¿Para qué