Mundo ficciónIniciar sesiónEl asedio al departamento de Liam Cavalli no ocurre con armas de fuego, sino con flashes, micrófonos y titulares cargados de veneno.
A través de los inmensos ventanales del salón principal, se puede ver un helicóptero de la prensa sobrevolando a una distancia prudencial, intentando captar alguna imagen del interior del refugio del CEO.
Los teléfonos en el despacho de Liam no han dejado de sonar desde que las funcionarias de Servicios Infantiles se marcharon. Cada t







