Pero quien responde la pregunta, es el jefe de seguridad que llega tras Dante.
—Y lo estaban, señorita —responde el jefe de seguridad con su habitual tono monocorde—. Hasta esta misma mañana. El señor Mateo Silva acaba de firmar un contrato de arrendamiento por un año y tomó posesión de la propiedad hace tres horas. Mi equipo de seguridad ya lo investigó y autorizó su ingreso; no representa una amenaza para el perímetro.
El corazón de Abril da un salto mortal dentro de su pecho. ¿Se había mudad