Era un día común, ambos habían salido a hacer las compras ya que cocinaría la cena, le encantaba salir a comer con el Maxwell, toda esa semana que no habían tenido a los empleados salían, pero se comenzaba a sentir mal por ello, así que de una vez por todas convenció al azabache para poder cocinar una cena casera en la casa a lo que acepto cuando le coloco su mejor cara de puchero.
Fue la primera vez que entro al mercado de ese barrio, era enorme, tenía de todo, hasta lo que nunca se imaginó qu