—¿no te gusto Emily?, te prometo que cuando me paguen te traeré algo mejor –sonrió el pelirrojo queriendo abrazar a su chica, cosa que ella no negó, pero no cambio de expresión.
—No, me encanta, de verdad Gustav, pero… — se separó de él, intentando hablar, no hallaba las palabras correctas para poder rechazar un gesto tan dulce del hasta entonces, su novio. — sabes que… el dinero que podamos conseguir en este momento tenemos que destinarlo para comprar las medicinas de Armand, le aumento la fie