Estaban tirados en el suelo de otra forma los arbustos no podrían cubrirlos del todo. Tenía una mano sobre la cabeza de su amigo de ojos chocolate para que se mantuviera abajo y también mantenía su mano sobre la boca de la pequeña de su amiga quien sino estaría llorando a todo pulmón de miedo.
¿Cómo habían llegado a eso?
¡gracias por el conejo! –Expreso feliz la pequeña castaña abrazando el conejo, después de más de 5 intentos, por fin había logrado ganar el conejo—
Su orgullo Maxwell no le