Sentía su cuerpo volar, no, ser cargado por otra persona, estaba entre los brazos de alguien. La primera persona en que pensó era en la rubia de su madre, esa que le tomo así desde que podía recordar, pero la figura que distinguió no era ella, era una silueta.
Veía su entorno con sus ojos bien despiertos a pesar de que sentía como el sueño le ganaba. Paredes de un color celeste muy suave, dibujos de nubes y autitos pintados en aquel tenue color celeste, un estante repleto de juguetes, un armari