Se sentó en su cama muy lentamente, no sabía porque había despertado, ya que al ver la ventana pudo distinguir que aún era de noche. Volteo el rostro al darse cuenta de que a su lado estaba durmiendo plácidamente su padre.
Claro, recordó de momento que habían vuelto a Inglaterra y que buscaban a la rubia, sin mayor éxito, que les habían ofrecido, el quedarse en sus respectivas casas y el azabache negó por no incomodar, así que ahora estaban en un hotel en medio de la cuidad. Solo habían rentad