La historia de su vida…
Aquella que le mantenía con un aura depresiva tan enorme como la sonrisa de medio lado del aabache de su padre, la sonrisa nerviosa de su tío Jhon y la carcajada descomunal de su pequeño amigo que entre todos, alguien allí debía tenerle compasión— Armand no es para tanto –animo la pequeña rubia de ojos perlas quien le sobaba la espalda al pelirrojo tratando de animarlo, mismo acto que la pequeña Jonson también imitaba— pareceré niñita… —susurro depresivo el pequeño vién