Cincuenta.
Fermina se negó hablar del atrevido muchacho, su colega no insistió, sabía que era una mujer bastante obstinada cuando tomaba una decisión, pretendía permitirle ser ella que decidiera cuando revelar aquello que estaba ocultando, aunque no le ponía muchas esperanzas al asunto, dado que conocía perfectamente a su colega y su comportamiento, más en ese ámbito tratándose de un joven, era evidente que no diría mucho.
—¿De verdad tiene que irse Violet? —puedo ir a dejarlas, me falta poco para termina