Cincuenta y uno.
Michael se rió de su propio pensamiento y continuó en su trabajo.
Violet había llegado a casa y emocionada, se sentó a ver jugar a su pequeña, mientras le ponía todo su empeño a la campaña.
Diseñaba estrategias para agotar stock, y aunque eran limitadas, ella estaba segura de que sus fans correrían la voz.
—Después de todo tu padre y yo podemos hacer un buen equipo.
—Papá, papá.
—Si amor, papá es el jefe.
Recibió una llamada de Lana, quien después de saludar e informar sobre su regreso, se disp