97. Secuestrados
— Steve, ¿qué vas a hacer con nosotras? ¡No nos puedes dejar aquí como prisioneras! ¡Te juro que no tengo nada que ver con lo que sea que esté sucediendo!, ¡solo fui utilizada!
Jennifer se levantó del sillón enseguida, cuando vio a Steve pasar como un mensajero de la muerte.
— Te quedarás aquí por ahora, nadie te hará daño y mucho menos a la niña, pero tu teléfono será monitoreado y sigue intentando llamar al maldit0 de tu marido.
— Ofrécele dinero, lo que sea por informaciones claras y preci