28. Salida con mi magnate
Eran condones y una botella de lubricante.
Había que ser demasiado lenta para no darse cuenta de lo que significaba que un hombre llevara esto en su equipaje, obviamente era porque pretendía utilizarlo.
Lo guardó, como mismo lo había encontrado, dentro de la maleta, sin siquiera desempacarlo y su mente daba vueltas, a todo tipo de pensamientos.
Si Steve le había dicho que podía tocar sus pertenencias, sabía que ella daría con esta bolsita y vería el contenido.
Era una clara insinuación de las c