24. Testigo inesperada
Y al decirle que sí, Steve Brown, pasó a través de la cortina y caminó hasta el lado de Emma, que lo miraba asombrada.
El resto de las caras, también estaban para fotografía.
— Cuñado, ¿qué haces aquí? – Alicia le preguntó un poco confundida y más, cuando lo vio ponerse al lado de la mujer conflictiva.
— Vine a comprar ropa, pero al parecer, este sitio se volvió demasiado importante para que cualquiera pueda comprar aquí— y miró a la madre de Alicia.
Había escuchado parte de la discusión, cuan