23. Discusión en el vestidor
— Creo que se confundió de tienda, o más bien de edificio. El pulguero queda en otro sitio – la mujer muy bien vestida, que se notaba con buenas posibilidades, la miró de arriba abajo, como si fuese basura.
— Disculpe, pero, creo que estaba en una conversación privada con la señorita, nadie le ha pedido su opinión – Emma le respondió un poco molesta.
¿Desde cuándo ser humilde era un crimen?
No todos nacían con la cuchara de oro o de plata en la boca. La suya no había sido ni de latón.
Que agua